viernes, 4 de octubre de 2013

Haga de la iglesia local su prioridad



Construimos nuestras vidas alrededor de nuestras prioridades. Construir su vida alrededor de la iglesia significa hacer de ella el tipo de prioridad alrededor de la cual fluyen los intereses secundarios, sin superarla. Por desgracia, los intereses como el juego de fútbol del domingo, la temporada de casa, el esquí, dormir hasta tarde, o disfrutar del lindo clima, suelen ser para algunos intereses que se superponen a su participación en la iglesia. Es fácil ver que la iglesia debiera ser más importante que el fútbol. Pero, ¿y si se trata de su empleo o de su barrio? ¿Es más importante para usted el empleo perfecto, la ciudad perfecta, el barrio perfecto, o la iglesia local?

Muchas personas se mudan todo el tiempo buscando un clima mejor, un empleo mejor, sin siquiera pensar en su participación en la iglesia. Suponen: «Por supuesto que encontraré una buena iglesia cuando esté en ese lugar». No obstante, esto no siempre es tan fácil como parece. Si Dios le ha bendecido con relaciones, responsabilidades y comunión en la iglesia donde usted está, le aliento a poner en oración la cuestión de algo tan importante como una mudanza. Lo mismo sucede con la escuela secundaria, o con los alumnos universitarios que están eligiendo una universidad. Que la importancia de la iglesia para usted sea un factor en su decisión. Sé que todo esto es quizá una idea nueva (¡la iglesia local no es un factor que aparezca en la lista anual de las mejores escuelas en los Estados Unidos!). Pero si usted vive para la eternidad y le importa seguir a Dios, ¿por qué no habría de ser una prioridad la iglesia? No digo que esté mal mudarse para estudiar en tal o cual escuela. Pero pienso que muchos estudiantes suponen que deben mudarse sin pensar en las implicaciones espirituales. Mi consejo es no irse lejos a una universidad, alejándose de una buena experiencia en la iglesia.

Conozco estudiantes de mi iglesia que han elegido con cuidado una escuela en otro estado porque saben que en dicho lugar hay una iglesia local fuerte. Entonces buscan involucrarse allí. Muchos otros han elegido asistir a escuelas cercanas para poder quedarse en nuestra iglesia. Ambas pueden ser buenas opciones si la iglesia local sigue siendo una prioridad. Ricky, que vive en El Paso, tenía dificultades con este tema. Decidir asistir a una escuela cerca de su casa para poder seguir concurriendo a la iglesia local donde su padre es pastor no le resultaba fácil. «Recibía pilas de cartas todos los días de universidades de todo el país, incluyendo escuelas como Cornell y Harvard», dice. «Pero luego vi que el lugar donde yo decidiera estudiar sería una imagen del resto de mi vida. ¿Sería mi carrera o mi familia en Cristo mi primera prioridad? Cuando pienso que uno solo estará en la tierra durante un corto tiempo, esto hace que en verdad quiera construir algo con mi vida, algo duradero», dice Ricky. «Para mí, elegir la escuela adecuada vino después de la elección de la iglesia adecuada».

Extraído del libro “Deje de coquetear con la iglesia”, de Joshua Harris

lunes, 30 de septiembre de 2013

Un poco más del interesante libro "Cartas del diablo a su sobrino", de C.S.Lewis.


Sé,  naturalmente, que el Enemigo también quiere apartar de sí mismos a los hombres,  pero en otro sentido. Recuerda siempre que a Él le gustan realmente esos gusanillos, y que da  un absurdo valor a la individualidad de  cada uno de ellos. Cuando Él habla de que  pierdan su "yo", se refiere tan sólo a que  abandonen el clamor de su propia  voluntad. Una vez hecho esto, Él les  devuelve realmente toda su   personalidad, y pretende (me temo que  sinceramente) que, cuando sean  completamente Suyos, serán más "ellos mismos" que  nunca.
Por tanto, mientras que Le encanta  ver que sacrifican a su voluntad hasta sus deseos más inocentes, detesta ver que se alejen de  su  propio carácter por cualquier otra razón. Y  nosotros debemos inducirles siempre a  que  hagan eso. Los gustos y las inclinaciones  más profundas de un hombre constituyen  la  materia prima, el punto de partida que el  Enemigo le ha proporcionado. Alejar al  hombre de   ese punto de partida es siempre, pues, un  tanto a nuestro favor; incluso en  cuestiones  indiferentes, siempre es conveniente sustituir los gustos y las aversiones  auténticas de un   humano por los patrones mundanos, o la  convención, o la moda. Yo llevaría esto  muy lejos:  haría una norma erradicar de mi paciente cualquier gusto personal intenso que no  constituya  realmente un pecado, incluso si es algo  tan completamente trivial como la afición  al cricket,  o a coleccionar sellos, o a beber batidos de  cacao.
Estas cosas, te lo aseguro, de  virtudes  no tienen nada; pero hay en ellas una  especie de inocencia, de humildad, de  olvido de uno  mismo, que me hacen desconfiar de ellas;  el hombre que verdadera y  desinteresadamente  disfruta de algo, por ello mismo, y sin  importarle un comino lo que digan los  demás, está   protegido, por eso mismo, contra algunos  de nuestros métodos de ataque más  sutiles.   Debes tratar de hacer siempre que el  paciente abandone la gente, la comida o  los libros que le gustan de verdad, y que los sustituya por la "mejor" gente, la comida "adecuada" o  los   libros "importantes".
Conocí a un humano  que se vio defendido de fuertes  tentaciones de   ambición social por una afición, más  fuerte todavía, a los guisados con cebolla.   Falta considerar de qué forma podemos  resarcirnos de este desastre. Lo mejor es   impedir que haga cualquier cosa. Mientras  no lo ponga en práctica, no importa cuánto   piense en este nuevo arrepentimiento.  Deja que el animalillo se revuelque en su  arrepentimiento. Déjale, si tiene alguna  inclinación en ese sentido, que escriba un  libro sobre  él; suele ser una manera excelente de  esterilizar las semillas que el Enemigo  planta en el  alma humana. Déjale hacer lo que sea,  menos actuar. Ninguna cantidad, por  grande que  sea, de piedad en su imaginación y en sus  afectos nos perjudicará, si logramos  mantenerla  fuera de su voluntad. Como dijo uno de los  humanos, los hábitos activos se refuerzan  por la   repetición, pero los pasivos se debilitan.  Cuanto más a menudo sienta sin actuar, menos   capaz será de llegar a actuar alguna vez, y,  a la larga, menos capaz será de sentir.   




sábado, 28 de septiembre de 2013

Para nosotros, un humano es, ante todo, un alimento; nuestra meta es absorber su voluntad en la nuestra, el aumento a su expensa de nuestra propia área de personalidad. Pero la obediencia que el Enemigo exige de los hombres es otra cuestión. Hay que encararse con el hecho de que toda la palabrería acerca de Su amor a los hombres, y de que Su servicio es la libertad perfecta, no es (como uno creería con gusto) mera propaganda, si no espantosa verdad. Él realmente quiere llenar el universo de un montón de odiosas pequeñas réplicas de sí mismo: criaturas cuya vida, a escala reducida, será cualitativamente como la Suya propia, no porque Él las haya absorbido si no porque sus voluntades se pliegan libremente a la Suya. 

Nosotros queremos ganado que pueda finalmente convertirse en alimento; Él quiere, siervos que finalmente puedan convertirse en hijos. Nosotros queremos sorber; Él quiere dar. Nosotros estamos vacíos y querríamos estar llenos; Él está lleno y rebosa. Nuestro objetivo de guerra es un mundo en el que Nuestro Padre de las profundidades haya absorbido en su interior a todos los demás seres; el Enemigo desea un mundo lleno de seres unidos a Él pero todavía distintos.

Extraído del libro "Cartas del diablo a su sobrino", de C.S.Lewis.



viernes, 1 de marzo de 2013

LA FE


HEBREOS 11

11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 
11:2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. 
11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. 
11:4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.
11:5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.
11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. 
11:7 Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. 
11:8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.
11:9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa;
11:10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 
11:11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. 
11:12 Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar. 
11:13 Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. 
11:14 Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; 
11:15 pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. 
11:16 Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. 
11:17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, 
11:18 habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; 
11:19 pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir. 
11:20 Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras.
11:21 Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró apoyado sobre el extremo de su bordón.
11:22 Por la fe José, al morir, mencionó la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.
11:23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey.
11:24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,
11:25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, 
11:26 teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. 
11:27 Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible. 
11:28 Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos.
11:29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados. 
11:30 Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días.
11:31 Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz.
11:32 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; 
11:33 que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,
11:34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. 
11:35 Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección;mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección.
11:36 Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles.
11:37 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; 
11:38 de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. 
11:39 Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; 
11:40 proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros. 

jueves, 7 de febrero de 2013


Abraham estaba dispuesto a matar a su propio hijo porque él creía en que Dios cumpliría su promesa de una progenie para Isaac (Génesis 22), aunque el Señor tuviera que resucitar a Isaac muerto, aunque para nuestro conocimiento Abraham nunca había conocido de una resurrección.

Una obediencia extraordinaria como esta ante la más severa de las pruebas nos informa que un creyente en la actualidad puede resistir la más difícil de las pruebas que se pueda imaginar si confía incondicionalmente en Dios.

Podemos concluir que mientras más difícil sea la obediencia, resulta más excelente. Abraham obedeció a Dios al extremo, y como resultado se convirtió en el modelo de fe.

Fragmento de El poder del sufrimiento de John Mac Arthur.

viernes, 25 de enero de 2013


“Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna”. 1 Timoteo 1:16.

Jamás olvidaré la libertad que me fue dada cuando entendí eso. Es decir, usted y yo nunca debemos de mirar para nuestras vidas pasadas, no debemos mirar para cualquier pecado de nuestra vida pasada, excepto que eso pueda llevarnos a alabar a Dios y a magnificar su gracia, como Pablo lo hizo. Lo desafío con eso. Si usted mira para su pasado en cualquier cosa, y en su pasado hay un sentimiento depresivo, entonces está hablando miserablemente como cristiano.

No estoy diciéndole que mire a su pasado y no vea nada, no, no. Usted debe hacer como Pablo hizo: “Yo era un blasfemador, perseguidor, injurioso”. ¿Pero él se detiene allí? ¿El se sienta y dice “yo no puedo ser un predicador del evangelio”? ¡NO! Él dice exactamente lo opuesto: “Yo doy gracias a Jesucristo nuestro Señor porque me tuvo por fiel poniéndome en el ministerio” (1 Tim. 1:12)

Cuando Pablo aceptó aquella tarea, no dijo: “No sirvo para ser un cristiano, no sirvo para ser un predicador” o…”soy un hombre tan vil, hice cosas terribles”. No. De alguna manera, lo que Pablo hizo fue alabar a Dios. El magnifica Su gracia. Preste atención: “Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús” (1 Tim 1:14). Esa es la forma de mirar su pasado.

Entonces, si usted mira su pasado y se deprime, significa que está oyendo al diablo. Pero si mira al pasado y dice “si, infelizmente fue verdad, fui cegado por el dios de este mundo, vivía en ignorancia y no creía, pero la gracias de Dios fue más abundante, fue más que suficiente. Y su poder y misericordia vinieron sobre mí, de tal manera que trajo perdón, soy un nuevo hombre y todo está muy bien”. Entonces está mirando bien. Si no hacemos esto, está casi intentando decir que merecemos ser infelices ¿Por qué creer en el diablo en vez de creer en Dios?

¡Levántese amigo! Y entienda la verdad sobre sí mismo, que en Cristo y solamente en Él, el pasado y lo demás SE FUERON. Y fui lavado por la sangre de una vez y para siempre.

Matyn Lloyd Jones


“Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados”. Romanos 6:17

¡Estos grandes argumentos de las epístolas, estas tremendas presentaciones de la verdad!
El evangelio NO es una cosa parcial. Él trata de todo el hombre, de toda la vida, de toda la historia, de todo el mundo. Él trata de la creación, él trata del juicio final, y todo lo de en medio. Es una completa visión de la vida. Lo que estoy diciendo es que muchos están infelices en la vida cristiana porque nunca la entendieron. Nunca entendieron que se trata de un modo de vida. Que se trata de TODO en la vida de un hombre y sobre cualquier eventualidad en esa experiencia.

Es que en cualquier aspecto de las etapas de su vida no habrá actividad en la cual, el evangelio no tenga nada para decir sobre eso. Todo en la vida está allí, pues el evangelio incluye TODO. El evangelio tiene el propósito de incluir y cubrir todo en nuestra vida. Y si no entendieron esto, nos descubriremos en una situación infeliz.

Matyn Lloyd Jones